Si señores, estoy hablando de la sociedad pequeñoburguesa colombiana que es la campeona de la hipocresia; son expertos en el arte de de la falsedad y las máscaras. Tal vez esta actitud tiene origen en la época de la colonia española en la que los colonizadores sembraron la semilla de este abobinable defecto. Hablan a tu espalda, cuchichean detrás de las cortinas, sonrien cínicos. Sí, es la descripción del típico cachaco. Nunca se sabe cuando están diciendo loa verdad y ya aprenden este arte desde pequeños pues saben que nos se pueden confiar ni en su padre. Esta hipocresia de la alta sociedad, de la oligarquía que se esconde detrán de un complejo de inferioridad por ser lo quer no pueden; quieren ser europeos, quieren ser gringos y apenas se quedan en unos tristes criollos de medio pelo, morenitos y bajítos que se tienen que disfrazar en apariencias. Sino fíjense como hablan con esa voz impostada y bien modulada, elegantes en sus modales pero mjuy peligrosos pues te pueden clavar una puñalada por la espalda.